Secuelas de la pandemia, y recuperación económica

La semana que paso hemos recibido, en números oficiales[1], dos noticias que grafican el impacto en el país, de la crisis sanitaria provocada por el SARS CoV2. Por un lado, la confirmación del crecimiento impresionante de la pobreza, y por otro, la inercial recuperación económica, tras el foso provocado en esta, el año que pasó. La pobreza monetaria, aumentó, en esta coyuntura, en 9,9 puntos porcentuales, que nos lleva a niveles de diez años atrás, retrocediendo drásticamente en las condiciones de vida de los peruanos, lo cual significa que cerca de tres millones de peruanos, tras la emergencia, han engrosado el número de pobres, muchos de ellos pobladores vulnerables e incluso de las clases medias venidas a menos, personas que perdieron el empleo y sus ingresos.

La otra noticia importante, es que en el mes de marzo del presente año se ha registrado un destacado rebote en el crecimiento económico, después de largos meses de cifras negativas, la economía muestra importantes signos de recuperación. La producción nacional en el tercer mes del año, creció en 18,2%, iniciando una nueva etapa hacia la activación de la economía, que fuera bastante golpeada. Las cifras señalan, que, en los primeros tres meses del año, la producción nacional creció en 3,8%, cifra que, aun siendo positiva, nos señala el largo y necesario camino por recorrer y cerrar el déficit generado, en un recorrido que ya trasciende dos años de vivir y sentir los daños de la COVID-19.

También, el empleo en Lima Metropolitana, en el trimestre móvil febrero-marzo-abril 2021, aumentó en 12,5%, señal de paulatina recuperación, aun cuando la mayor parte de los empleos sea en trabajos independientes y mayormente en la informalidad, lo cual indica la precarización del empleo, tras tamaña crisis, que aun vivimos. A pesar de este crecimiento en la población ocupada, ésta es aún 15,6% menor de lo registrado en similar trimestre del 2019, lo cual señala el arduo camino por recorrer.

Si algo caracterizó al país de las últimas décadas es que el crecimiento económico que experimentó el país, se tradujo en menores niveles de pobreza, en el año 2010 la pobreza monetaria afectaba al 30,8% de la población peruana, esta se redujo, inducida por el crecimiento de la economía, abierto y sostenido, hasta el 20,2%, que se estimó la pobreza para el año 2019, en esa década se redujo en más de 10 puntos porcentuales. Sin embargo, una repentina e impactante pandemia y sus efectos adversos nos han hecho retroceder diez años de lo avanzado en las condiciones de vida.

En el año 2020 las cifras oficiales, señalan que la pobreza se estima en 30,1% de los peruanos, casi diez puntos porcentuales mayor que el año anterior, ubicando la pobreza en los niveles que teníamos el 2010. Las cifras reflejan el impacto de la crisis sanitaria, en el país, circunstancia que va acompañada de millones de contagios y más de 67 mil muertos, oficialmente reportados. Es necesario señalar que el crecimiento en el número de pobres estuvo asociado a las medidas de paralización de la mayoría de actividades económicas tras la emergencia sanitaria, que buscó detener el avance de la pandemia, la evidencia muestra que los resultados no fueron alentadores.

La pobreza aumentó fuertemente en el área urbana afectando al 26,0% de residentes de las ciudades, 11,4 puntos porcentuales mayor que el año anterior, la mayor parte de pobres ubicados en la periferia de las ciudades, donde la pobreza se oculta en la precariedad de las viviendas que cobijan peruanos que en su mayor parte perdieron el empleo. Lo cual señala el doble esfuerzo que será necesario para recuperar lo perdido.  En el área rural, la pobreza en el 2020 se estima afecta al 45,7% de pobladores de dicha área, dicho nivel creció en 4,9 puntos porcentuales, a pesar de ser un crecimiento menor del experimentado en el área urbana, muestra la extensión de la crisis sanitaria que impactó en todos los rincones del país.

Las medidas que se deben impulsar para revertir esta difícil situación ameritan procesos de redistribución bastante inclusivos en las áreas urbanas y rurales. Y lo más importante, la posibilidad de dinamizar el empleo con mayor inversión pública y privada, sin sobresaltos, lo cual marcará un camino decisivo para superar las secuelas de los impactos de esta crisis global.

[1] INEI Informe técnico Evolución de la pobreza monetaria 2020. Lima mayo 2020. Informe Técnico Producción Nacional, marzo 2021. Lima mayo 2021. Informe del Empleo en Lima Metropolitana, trimestre Enero-marzo 2021. Lima, mayo 2021.