Terroristas del Mundo Uníos

Hace más de 150 años que Karl Marx y Friedrich Engels publicaron el “Manifiesto Comunista” (Londres 1848). En este Manifiesto, Marx que se casó con una mujer de la aristocracia y fue un burgués que nunca realizó un trabajo manual en toda su vida, escribió con Engels, el hijo de una acaudalada familia de industriales de Prusia, acerca de la lucha de clases. En dicho documento, instan a la clase trabajadora del mundo, a unirse con su ya famosa proclama: “proletarios del mundo uníos”.

Para Engels, toda la historia de la humanidad ha sido una historia de lucha de clases, de lucha entre explotadores y explotados, entre clases dominantes y oprimidas, o para utilizar las palabras del “profesor” Castillo: “una lucha entre el patrón y el peón, entre el amo y el esclavo, una competencia entre ricos y pobres”.

Con esta misma ideología de la lucha de clases, la gran mayoría de movimientos terroristas han justificado sus acciones en el mundo y sobre todo, en América del Sur. Para centrarnos en lo que nos interesa, nuestro país, recordemos que tanto Sendero Luminoso como el MRTA, tienen como base de su ideología, la lucha de clases. Así como Perú Libre se denomina marxista, leninista y mariateguista, de igual manera, el llamado Partido Comunista del Perú – Sendero Luminoso,  se autodenomina marxista, leninista, maoísta, pensamiento Gonzalo. La meta de SL es reemplazar las instituciones peruanas, que considera burguesas, por un régimen revolucionario campesino comunista  y establecer la República Popular Nueva Democracia. El partido Perú Libre, quiere tomar el poder de manera democrática para luego enquistarse en el como ha señalado Cerrón.

Para los izquierdistas- quienes niegan que Abimael Guzmán y compañía son un grupo de asesinos terroristas- lo que se vivió en el Perú en la década de los ochenta y noventa, fue un conflicto armado o una guerra de baja intensidad, entre un grupo guerrillero y un estado opresor. Nada más falso y lejano de la realidad. Los peruanos sufrimos la demencia terrorista de estos asesinos que se llaman Sendero Luminoso. Simple y claro.

Sendero Luminoso fue fundado por otro profesor de izquierda, Abimael Guzmán (el presidente Gonzalo para sus camaradas) a finales de la década de los 60. SL primero se estableció en la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga, donde Guzmán enseñaba filosofía.

El primer acto violento de SL, fue el 17 de Mayo de 1980. En la víspera de las elecciones presidenciales SL quemó las ánforas y las cédulas de votación del pueblo ayacuchano de Chusqui. Rápidamente las acciones subversivas de SL fueron creciendo en violencia, así como también creció su número de integrantes. El gobierno de Belaunde Terry no le prestó la atención debida hasta el 26 de Enero de 1983 cuando 8 periodistas fueron asesinados por ronderos del pueblo de Uchuraccay confundidos por terroristas. Este hecho causó el efecto  que todo el país tomara conciencia de la violencia que se vivía en el país. Poco después, el 23 de Abril de 1983, un contingente armado de SL masacró a 69 personas del pueblo de Lucanamarca para dar una “sanción ejemplar” a sus habitantes. SL también asesinó a 135 comuneros del pueblo de Uchuraccay.

SL fue capaz de crecer tan rápidamente ante la tibia respuesta inicial del gobierno de Belaunde Terry, quien tenía cierta reticencia de darle más poder a las fuerzas armadas debido entre otras cosas a que éstas lo habían depuesto con un golpe militar en 1968. Se encargó la lucha frontal contra el terrorismo de manera casi exclusiva a la policía, quienes no estaban debidamente preparados ni armados.

Del análisis de los hechos históricos podemos darnos cuenta que SL inició sus ataques terroristas durante un gobierno democrático (el de Belaunde Terry) y recrudeció su actuar con otro gobierno democrático (el de Alan García). SL nunca quiso participar de la vida democrática del Perú y no se trataba de “luchar contra las fuerzas represivas de la dictadura”. No había dictadura en aquella época, eran gobiernos democráticamente elegidos por el pueblo. Lo que SL pretendía, era tomar el poder por las armas e instaurar una dictadura comunista a su medida.

Cuando izquierdistas como el presidente del Jurado Nacional de Elecciones, Jorge Salas Arenas, quien fue integrante del movimiento radical de izquierda Patria Roja, declara en un medio de comunicación “que el período pasado, período de violencia política” refiriéndose a los ochenta y noventa, debemos entender que ellos quieren cambiar la historia del Perú y hacernos creer que SL era un grupo de luchadores sociales que buscaban liberar al pueblo de la opresión, cuando la verdad es otra y nosotros la conocemos muy bien. Tanto el MRTA como SL, son grupos terroristas de asesinos que mataban cruelmente a quien se le cruzara en su camino al poder. Según datos de la vergonzosa Comisión de la Verdad y la Reconciliación, durante el “conflicto armado interno” en el período 1980-2000, SL provocó la muerte de entre 31,000 y 37,000 personas. De otros estudios realizados de manera imparcial, podemos estimar que SL asesinó a unos 48,000 peruanos.

El día de hoy, cuando un partido político como Perú Libre, que es comunista, marxista, leninista, quiere llegar al poder mediante elecciones populares, es nuestra obligación, analizar y entender quienes son los que lo conforman y cuál es su ideología. No quiero generalizar ni que después se me acuse de fomentar el “terruqueo”, ya que seguramente hay algunos simpatizantes de Perú Libre que no se identifican con los terroristas o con su doctrina violentista; pero también hay que entender que los terroristas de los ochenta y noventa, quienes fueron derrotados por el Estado Peruano, hoy en día libres (gracias a caviares como Diego García Sayán) regresan reciclados para enarbolar la bandera de la democracia para llegar al poder. Es imposible negar las vinculaciones de dirigentes, congresistas electos, miembros del partido Perú Libre, con otrora integrantes de Sendero Luminoso y el MRTA. Si ustedes quieren engañarse y creer que son “terroristas arrepentidos” allá ustedes, pero de nuestro lado “si camina como pato, nada como pato y dice CUAC” entones es un terrorista.

Cuando un político de izquierda nos pretenda hacer creer que su lucha la hace en nombre del pueblo, recordemos que los mayores crímenes fueron cometidos en nombre de ese mismo pueblo. Como dijo Josef Stalin, dictador soviético: “La muerte de un hombre es una tragedia. La muerte de millones es una estadística”.

#TerrorismoNuncaMás.

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