Congreso propone trasladar 100% de fondos AFP a entidades financieras

En medio de la polémica feroz sobre el destino de los fondos de los pensionistas del Perú, el Congreso prepara un nuevo proyecto de ley al respecto. Esta semana surgió el proyecto que propone el traslado del 100% de los fondos previsionales a una entidad financiera supervisada por la SBS, sea banco o caja, con el supuesto fin de promover la competencia en el Sistema Privado de Pensiones. 

La iniciativa propone un traslado voluntario del saldo total de las cuentas de capitalización a cuentas de ahorro previsional intangibles e inembargables sin cobro de comisiones por depósito y administración del fondo. 

En estas cuentas el afiliado deberá realizar un aporte previsional del 13% que se descontará de su remuneración mensual. 

Sostiene  el Congreso que con esta medida se rompería el oligopolio del Sistema Privado de Pensiones. 

ASOMIF 

De otro lado, la Asociación de Instituciones de Microfinanzas del Perú (Asomif) tiene como finalidad que otras entidades del sistema financiero compitan con las cuatro Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) que existen en el mercado. Con este proyecto deL Congreso, las entidades autorizadas para captar los ahorros previsionales serían las cajas municipales de ahorro y crédito, cajas municipales de crédito popular, las edpyme y las cajas rurales de ahorro y crédito. 

 AYUDA MEMORIA DE LA ASOCIACIÓN DE AFP 

Una ayuda memoria de la Asociación de AFP, que circula en las redes, resulta de interés para los lectores. A continuación la transcribimos íntegramente:  

“La candidatura de Pedro Castillo ha anunciado sus planes para transferir los fondos de los afiliados al manejo estatal e incluso de usarlos para constituír un “banco de los trabajadores”. La medida atenta contra la intangibilidad que la Constitución da a los fondos y también contra la propiedad que tienen sus titulares sobre ellos: se trata de ahorros privados que estarían siendo entregados al manejo estatal sin que importe la opinión de sus dueños al respecto. Peor aún, los fondos se estarían destinando a fines políticos –como el del citado banco de los trabajadores–, en lugar de al fin para el que existen: producir rentabilidad que ayude a tus titulares a tener una vejez protegida. 

“Por otra parte, no solo se trataría de una confiscación sino de una confiscación producida sobre la excusa de una mentira. No es cierto que el sistema de administración privada no haya funcionado: produce un 10% de rentabilidad anual promedio, bastante más alto que la rentabilidad que ofrecen las instituciones financieras que pagan las tasas más altas de nuestro sistema. 2 de cada 3 soles que administra hoy el sistema de AFPs han sido producidos por rentabilidad y no por aportes. Los problemas son otros –como la baja recurrencia en los aportes– y por eso se requiere una reforma; pero una reforma que preserve lo bueno logrado (como la independencia de criterios políticos en el manejo de los fondos y la alta rentabilidad de los administradores privados). 

“Finalmente, las propuestas que en paralelo se están proponiendo como respuesta a esta situación, no protegen el interés del afiliado. 

“Transferir los fondos a cuentas del sistema financiero es colocarlos en el negocio de la banca, que tiene una lógica distinta. La banca vive de hacer préstamos, con cuyos intereses paga las tasas a sus depositantes. Los intereses que pagan los bancos hoy son, en el caso más elevado (y también más riesgoso), poco más de la mitad que la rentabilidad promedio de las AFPs. Y estos intereses bajarían considerablemente si la banca de pronto se viese inundada por el dinero de los afiliados: casi no necesitaría pagar para tener despósitos. 

“Liberar el 100% de los fondos, por su parte, no sólo sería renunciar a un ahorro pensionario para el país, sino que significaría que el valor de las cuentas de los afiliados disminuya considerablemente. El dinero de los afiliados no está en efectivo sino invertido en instrumentos financieros (que generan rentabilidad). Muchos de estos instrumentos pertenecen a un mercado pequeño como el peruano, en el que una venta masiva como la que significaría todo el portafolio de las AFPs produciría necesariamente una caída del valor de estos instrumentos. 

“Una venta del 100% de los fondos, de hecho, equivaldría al 17.2% del PBI y produciría una significativa caída del valor de los fondos liberados. Se trata de otra manera de hacer perder su propiedad a los afiliados”