Retos en la salud materno infantil

Con grandes expectativas de la población se ha cerrado la contienda electoral para elegir un nuevo gobierno que entrará en funciones el 28 de julio próximo, definida la nueva responsabilidad política, en este año del Bicentenario de nuestra Independencia, se inicia una nueva gestión que trascenderá doscientos años de vida republicana, libre e independiente. Es pues la hora de asumir los retos de gobierno, y lograr cerrar las aun grandes brechas sociales que existen en el país. Una de ellas referida a la salud materno infantil, donde la niñez, que es el futuro de la patria tenga las principales atenciones. 

Es verdad en los últimos años se han registrado avances muy importantes en la salud de los niños, así lo indica la evolución de los principales indicadores de la salud de la madre y el niño. La desnutrición crónica infantil en menores de cinco años se ha reducido en forma significativa, de afectar, hace diez años atrás, al 23,2% de los menores de cinco años, pasó en el año 2020 al 12,1%[1], si bien este año la cifra se mantuvo en el mismo nivel que en el año 2019, considerando la pandemia, pero son innegables los avances logrados.

Si bien se exhiben logros en la salud de los menores de edad, pero los retos aún son grandes, las regiones con mayores tasas de desnutrición crónica infantil, y los más pobres son: Huancavelica, Loreto, Cajamarca, Huánuco, Ayacucho, con tasas de DCI superiores al 18,0% en menores de cinco años. Señalando que aún hay mucho por avanzar en su reducción, nos enrostra la tarea de tender a eliminar por completo esta afección de los menores de edad, que impide su normal desarrollo. Será un reto para el próximo gobierno impulsar acciones decisivas para su drástica reducción, como también luchar contra la pobreza, especialmente la pobreza extrema, que refleja los niveles de hambre y que afecta a miles de peruanos.  

Otro problema a resolver es vencer a la anemia infantil que afecta a los menores de tres años, que está muy relacionada con la dieta alimenticia y la insuficiencia de hierro, que impide su normal desarrollo. En el año 2020, la anemia la sufren el 40,0% de menores de tres años de edad, gran problema a resolver, que implica educación, buena alimentación, salubridad y un conjunto de condicionantes que el Estado debe provisionar considerando integralmente sus diversas dimensiones. Si bien el último quinquenio la anemia en menores de tres años se redujo en 3,5 puntos porcentuales, aún las cifras del año 2020 son altas y expresan un estancamiento en su reducción, tras un año difícil en la salud de los peruanos, por la pandemia.

El reto es grande para avanzar en los temas de la salud, y seguramente será prioritario en la política social de los próximos cinco años. Las regiones con mayor incidencia de anemia son Puno, con la tasa más alta del país, 69,4% de menores de tres años la sufren, seguido de Ucayali, Madre de Dios, Cusco, Loreto con tasas superiores a 50,0%, que reflejan lo retos mayores para su reducción. Y que impiden el desarrollo saludable de los menores de edad.

Un aspecto importante a resaltar en el año 2020, es que, según las cifras oficiales, el 68,4% de niñas y niños menores de seis meses de edad recibió lactancia materna, registrando un aumento de 3,2 puntos porcentuales, respecto al año anterior, lo cual señala que el apego del niño y la madre es sustancial y a pesar de la pandemia que nos ha maltratado duramente, este indicador muestra un resultado positivo. Asimismo, el parto institucional en el año 2020, alcanzó una cobertura de 94,3%, incrementándose en 1,9 puntos porcentuales al compararlo con el año 2019. Aspecto positivo que exhibe el país en doscientos años de vida independiente.

En este breve espacio resalto lo avanzado y reafirmo la necesidad de lograr que la madre y el niño tengan atención prioritaria en la agenda de gobierno, y que en un año donde la pandemia puso en la palestra nuestras debilidades estructurales en salud, tenga prioridad la salud de la población en general y en particular tener en la palestra, la imperiosa necesidad de cerrar las grandes brechas en la salud materno infantil.

[1] INEI Encuesta Demográfica y de Salud Familiar 2020. Lima, mayo 2021.