No necesariamente las noticias

Algunos recordamos el Show de Benny Hill (Thames Televisión, que se presentó de 1969 a 1989) protagonizado por el famoso comediante británico Alfred Hawthorn Hill, más conocido en el mundo artístico como Benny Hill. En este show de “humor absurdo” había una secuencia conocida como “No necesariamente las noticias”, en la cual los reporteros presentaban las noticias desde su perspectiva poco tradicional, sin importar cuales eran los verdaderos hechos. Era un show de humor sarcástico que hoy sería criticado como “machista”, “sexista” y políticamente incorrecto, lo cual tal vez fue, pero era sumamente gracioso.

Recordemos que el programa de Benny Hill salió al aire muchísimo antes de que se invente el término “fake news” o noticias falsas. El  propio Alfred Hawthorn (1924-1992) quien era una persona excéntrica, nunca se casó, nunca se compró un auto, murió solo a los 68 años de edad en su departamento alquilado de Londres siendo encontrado sin vida por su productor Dennis Kirkland, cinco días después.

El día de hoy, cuando leo los diarios, escucho las noticias por la radio, o veo los noticieros y programas políticos, la gran mayoría de ellos parecería que son una mala copia de “No necesariamente las noticias”.

Para los que nos preguntamos cómo hemos llegado hasta este punto de polarización en la vida nacional peruana, es mi opinión que los medios de comunicación son los grandes responsables. Basta con revisar algunas de las entrevistas de las últimas semanas para llegar a esta conclusión.

Podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que hace más de veinte años los caviares empezaron a ejecutar un plan para copar los principales medios de comunicación, los principales organismos del Estado, como el Poder Judicial, el Tribunal Constitucional, la ONPE, el JNE, el Consejo Nacional de la Magistratura —que después fue reemplazado por la Junta Nacional de Justicia—, la Fiscalía, apoyados por un ejército de organizaciones no gubernamentales (ONG) como el IDL y la Coordinadora de Derechos Humanos, entre otros.

Algunos se preguntarán cómo han podido financiar este plan de largo plazo. Las grandes fuentes de financiamiento son: el dinero que ha canalizado el Foro de Sao Paulo (dinero producto de la corrupción de Lava Jato entre otros), el dinero del pueblo venezolano robado por Chávez y luego por Maduro y finalmente el dinero de todos los peruanos. Leyeron bien, nuestro dinero es el que ha servido para financiar este plan de los comunistas. Durante años, los caviares en puestos claves del Gobierno han gastado cientos de millones de soles en “consultorías” realizadas por empresas, ONG y consultores allegados a ellos, todos de izquierda.

En anteriores artículos he analizado cómo se han ido reciclando a través de los años y han estado presentes en todos los gobiernos desde Paniagua hasta Sagasti. Mientras nosotros pensábamos ingenuamente que con el cambio de gobierno tendríamos un cambio de visión, esto no sucedió. Ellos seguían enquistados en el aparato estatal manejando los recursos nacionales a su mejor parecer.

Muchos de nosotros pensamos de manera ingenua que los medios de comunicación “tendrían” la obligación de presentar las noticias de una manera clara e imparcial. Si quisieran dar su opinión, lo harían a través de programas o columnas de opinión en lugar de presentar su opinión como si fueran los hechos (supuestamente eso se llama periodismo). Nada más lejos de la realidad. Aquí algunos ejemplos:

En una entrevista la semana pasada en RPP que le hizo Jaime Chincha a Gustavo Gorriti (de la organización izquierdista IDL), no escuché una sola vez a Gorriti o a Chincha mencionar que era su opinión y no los hechos los que narraban. En lugar de una entrevista, parecía un publirreportaje de Gorriti a favor de Perú Libre.

Cuando un periódico como El Comercio, publica como noticia las declaraciones de “expertos constitucionalistas” y todos ellos desacreditan los recursos legales de Keiko Fujimori contra el fraude de Perú Libre en las mesas de sufragio; ya sabemos que este periódico dejó de cumplir su rol informativo hace mucho tiempo, para convertirse en un encarte de publicidad de los izquierdistas.

Es peor aún cuando funcionarios del Estado forman parte de este programa “No necesariamente las noticias”. Aquí un claro ejemplo: en lugar de condenar de manera clara y enérgica el uso de armas (machetes) en manifestaciones “pacíficas”, el                                                                     Ministro del Interior, nos presentó su visión alternativa de la verdad cuando afirmó: “El machete es un instrumento de trabajo, es un símbolo de las rondas, el tema es cómo se use… si un machete u otra cosa se convierte en una amenaza, se le pedirá al señor que se abstenga de esa actitud.” (Muy buena idea señor ministro, le pediremos a los delincuentes que se abstengan de robar y matar a la gente a ver si le hacen caso).

Y para mostrar cómo funciona la red gobierno-periodistas, solo tenemos que leer a Jackeline Fowks, corresponsal del diario español en el Perú, El País, cuando dice en su cuenta de Twitter sobre el machete :“No es arma, el machete es una herramienta de trabajo y desenvolvimiento en la sociedad rural. Un poco más de conocimiento del propio país”. Es aquí que podemos darnos cuenta que esta persona no es realmente una periodista, sino una agente que trabaja en complicidad con los infiltrados en el poder.

Tenemos cientos de ejemplos de cómo funciona esta sociedad de comunistas infiltrados en el Gobierno y sus mercenarios infiltrados en el periodismo, pero considero que el siguiente ejemplo habla por sí mismo. La semana pasada, la Fiscal de la Nación anunció el inicio de una investigación para identificar a los responsables de la campaña “Chapa tu Caviar”. En solo dos días, IDL presentó una denuncia ante la Fiscalía en contra de dos personas quienes según ellos han sido identificadas como presuntos instigadores de esta “infame campaña fujimorista, que alienta acciones de violencia contra personalidades de la política, la prensa, el espectáculo y las artes.” De manera casi simultánea el programa “Beto a Saber” publicó un audio en el que se escuchaba cómo un delincuente (no encuentro otro adjetivo para esta persona) decía claramente que él y sus seguidores iban a quemar las casas de Rafael López Aliaga y del Almirante Montoya, ambos de Renovación Popular. Lejos de iniciar una investigación sobre esta amenaza y brindar protección a ambos personajes, la Fiscal de la Nación y el IDL, hasta el momento, no se pronuncian al respecto.

Los dejo con una frase de No Necesariamente las Noticias: “La gente generalmente confunde lo que leen en los periódicos con las noticias.” Abbott Joseph Liebling.

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