Paola Ugaz le mintió al país

Fiorella Desireé Pinedo Elaluf, una de las sindicadas dentro de la red de lavado de activos que lideraría Ugaz, confirmó conocerla y tener conocimiento de sus supuestas actividades ilícitas.

Cuando uno elabora una hipótesis sobre la existencia de una red delincuencial, pueden pasar dos cosas. La primera es que la hipótesis se deseche y, por lo tanto, se niegue la existencia de dicha organización criminal. La segunda es que se compruebe su veracidad y se vayan confirmando los hilos conectores entre las personas involucradas en la red. Sin embargo, hay una premisa que es indiscutible cuando se habla de este tipo de casos: basta que se compruebe la conexión entre dos o más de las personas señaladas en la hipótesis inicial sobre la existencia de la red para que ya se pueda hablar de que existe un caso. Es decir, que el segundo camino, el de la veracidad de la hipótesis, se active. Y esto es precisamente lo que ha sucedido en el caso “Los pitufos de Paola Ugaz”: una de las sindicadas como coordinadora de una parte de la red ha confirmado no solo que conoce a Ugaz sino que sabe de “las actividades ilícitas de la señora Paola Ugaz”. Se trata de Fiorella Desireé Pinedo Elaluf, una de las “pitufinas” que apareció en los “chats de Paola Ugaz” que publicara un medio local hace un año y sobre la que en este medio hemos informado en reiteradas ocasiones.

Un escrito enviado a la Fiscalía

Carta Fiorella Desireé Pinedo Elaluf

 Para afirmar lo que postulamos en el párrafo anterior, no nos estamos basando en dichos o fuentes cercanas al caso, sino a un escrito remitido al Ministerio Público firmado por Pinedo Elaluf, que fue recibido en Mesa de partes de dicha institución el 17 de agosto último y que compartimos en esta página. Como se puede leer, Pinedo no solo dice conocer a Paola Ugaz, sino que, tal como lo veníamos informando en ediciones pasadas, ha sido víctima de acoso y hostigamiento por parte de la exfuncionario de la Municipalidad de Lima. Citamos: “Es así que acompaño la conversación donde la señora Paola Ugaz me amenaza con seguir haciendo lo mismo y presionándome a que asuma una verdad que desconozco”. Parecería que Pinedo estaría denunciando que se ha estado manejando información privada e íntima para chantajearla, tal como lo describe en el primer párrafo: “El día de hoy he recibido en la dirección de trabajo de mi conviviente el Sr. Jesús Juan Escate Lira, Centro de Salud MINSA- Chacra Colorada, en el distrito de Breña, un sobre el cual adjunto como medio probatorio a la denuncia que presento, el cual contiene unas impresiones de mi correo personal, de conversaciones estrictamente privadas de mi persona. Esta invasión de mi privacidad daña mi honor, mi honra y mis derechos civiles”.

Este amedrentamiento que estaría sufriendo Pinedo Elaluf habría hecho que la presión sea insostenible y haya optado no solo hablar sino también por detallar el que sería su vínculo con Paola Ugaz. Por eso, mediante este escrito, solicita directamente al Fiscal José Domingo Pérez que “se sirva a disponer una audiencia testimonial a mi solicitud a la brevedad a fin de declarar lo que mi persona sabe acerca de las actividades ilícitas de la señora Paola Ugaz, del cual en un primer instante preferí mantenerme al margen, pero evidenciándose su mal sano deseo de hacerme daño es que solicito esta audiencia”. Como se venía comentando alrededor del caso, Fiorella Pinedo en un inicio quiso negar su participación en la red “Los pitufos de Paola Ugaz”. Sin embargo, las evidencias mostradas en su contra vinculadas a una red de tráfico de tierras en Mala-Cañete y los maltratos de Ugaz la habrían llevado a tomar la decisión más sabia: acogerse a la colaboración eficaz.

Esto da un giro de tuerca dramático a este caso pues, por un lado, confirmaría inequívocamente que Ugaz Cruz efectivamente está involucrada en un negocio ilícito de tráfico de terrenos en la cual Pinedo Elaluf sería una de las operadoras. Si a esto le sumamos que otra cabeza de grupo en esta red, Jhosy Lisbeth Mogollón Villarreyes, ya se acogió a la colaboración eficaz y, por tanto, así asume que conoce a Ugaz, por efecto dominó no quedaría otra que pensar que Ricardo Marco Antonio Vincent Anderson Campos Ruiz, por más que lo trate de negar, sería parte de esta red y que los cuatro se conocen.

¿Qué va a decir ahora Paola Ugaz?

Recordemos que cuando en agosto del 2020 el diario Expreso publicó un informe de mi autoría, mostrando los chats de Ugaz, ella no cesó de pasearse por todos los medios que le abrieron las puertas a negar rotundamente que conocía a alguno de los mencionados en los chats. Inclusive, en son de burla, decía que la acusaban de cosas absurdas, como comprar autos usados. Al mismo tiempo, utilizaba su ya desgastada excusa de estar sufriendo una persecución por su trabajo periodístico. Tan es así que hasta recibió un premio internacional por ser una “periodista perseguida”. Esta actitud se mantuvo luego de que el Ministerio Público acogiera la denuncia que realizó el ciudadano Luciano Revoredo Rojas para que se iniciase una investigación más formal, ya que para Revoredo lo publicado en Expreso tenía muchos indicios de verosimilitud y no se estaba haciendo nada al respecto. En ese entonces, Ugaz dijo al diario El Comercio, el 5 de febrero del 2021: “Todo es inventado, pero para la fiscalía, que ha abierto esto, es un hecho atendible, es un hilo de investigación. Es una vulneración más a mis derechos como ciudadana y como periodista”, dijo.

A pesar de todas las artimañas mediáticas que pueda usar Ugaz con el apoyo de sus incondicionales amigos del gremio, tanto nacionales como internacionales, si algo queda claro más allá de los pormenores y detalles del caso, es que Paola Ugaz mintió. Mintió cuando dijo que no conocía a ninguno de los “pitufos” ya que hay por lo menos dos que admiten, a pesar de los riesgos que corren, que sí la conocen. Y si mintió sobre conocer a estas personas, se genera la duda razonable: ¿no estará mintiendo en todo lo demás?

Lo que se publicó hace exactamente un año, además de los nombres de las personas mencionadas, tiene detalles que hoy se vienen confirmando. Por ejemplo, por mencionar algunos, esos chats mencionaban que el doctor Escate Lira, pareja de Fiorella Pinedo, laboraba en un centro de salud de Chacra Colorada. Este dato es mencionado en el escrito a la Fiscalía que mostramos en esta nota. También se menciona que Anderson Campos Ruiz suele estar en “El Polo”. Recordemos que en la nota anterior mencionamos que el sindicado lavaría dinero que le daba Ugaz en un casino ubicado en la Av. El Polo, en Lima.

Los indicios iniciales, que se han ido corroborando, van confirmando que la hipótesis de la existencia de una presunta red de lavado de activos se acercaría más a ser cierta que falsa.  Si las cosas siguen avanzando como hasta ahora en este caso, Paola Ugaz y su esposo Daniel Collyns tienen mucho que explicar. Su desbalance patrimonial por si solo ya sería una evidencia de que sus finanzas son dignas de ser investigadas.

A un año del destape de este caso, si algo queda claro es que Paola Ugaz le mintió al país. El escrito presentado por una de las “pitufinas” no deja ángulo a la elucubración. Es contundente. Aplaudimos el trabajo que viene haciendo la Fiscalía y el doctor José Domingo Pérez en este caso.


¿Quién es Fiorella Desireé Pinedo Elaluf?

Para las personas que recién se están familiarizando con el caso, les recordamos quién es Fiorella Desireé Pinedo Elaluf. Como publicamos a inicios de junio último, Fiorella Pinedo Elaluf y su pareja, el doctor del MINSA acusado de realizar abortos clandestinos en instalaciones estatales, Juan Jesús Escate Lira, serían dos coordinadores directos de la supuesta red de lavado de activos que lideraría Paola Ugaz. La pareja saltó a la palestra pública luego de la publicación de los chats de Paola Ugaz en el diario Expreso en agosto del año pasado. En estos se mostraba que Ugaz mantenía una relación directa pero siempre conflictiva con Fiorella Pinedo. Ugaz le reclamaba que le devolviera parte del dinero que había depositado en su cuenta, y Pinedo le respondía que no se lo iba a dar porque ella no había cumplido con el pago de la comisión. Ugaz la extorsionaba, según los textos publicados, indicando que sacaría a la luz que el esposo de Fiorella, el doctor Juan Jesús Escate Lira, realizaba abortos clandestinos en un centro de salud. Pero en esta parte de la historia, la que parecería estar involucrada de manera más directa en la red de lavado de activos Fiorella Dessire Pinedo Elaluf,  identificada con DNI 44303520, nacida en Iquitos en el 1987. Parecería que no tiene ningún trabajo formal ni profesión, y más bien su ocupación principal sería la de ama de casa. Hace unas semanas, en este diario publicamos algunas pruebas que confirmarían que Pinedo Elaluf habría adquirido terrenos en el sur de Lima para revenderlos. ¿Cuál sería la fuente de dinero sabiendo que ella no tiene ingresos conocidos y su esposo tiene un sueldo de médico centro de salud público? Para responder esta pregunta, sería oportuno investigar de dónde proviene dicho dinero y el vínculo de Pinedo con Ugaz.


(*) Tomado de Diario La Razón