Percepciones: ya no importa

N.B.1.- No importa realmente lo que decida o haga la mediocridad, ignorancia y falta de liderazgo de la izquierda comunista peruana a partir de la muerte del genocida Abimael. Ya no hay “cuco” para asustar o amedrentar a la ciudadanía. Han demostrado su incompetencia y cobardía pasándose de mano en mano el simple hecho de enterrar al asesino. Ahora que ya no está el fulano, el comunismo peruano, léase sendero luminoso, disminuye su importancia política y se irá esfumando la olla de presión. Muerto el creador de ese sendero se disparan los rabiosos, es cuestión de tiempo.

N.B.2.- De casualidad descubrí el día sábado 18 de setiembre un excelente programa de televisión. Generalmente (no solo en el Perú) los días sábados las televisoras no ofrecen programas interesantes. Pero en Willax TV pasan uno de política nacional titulado “Políticas” conducido por una joven personalidad, Carla García. Ella tiene ancestro político y fácil dicción. El programa sintetiza la manera de pensar de las mujeres que intervienenen política, aunque también invitan a profesionales cuajados como el Dr. Enrique Gherssi y a jóvenes luchadores como el del sábado 18, Juan Maelo. En buena hora sale un programa así, especialmente pensando en la gente joven que está buscando un rumbo favorable para su vida y la de su país el Perú.

N.B.3.- Acracia es una doctrina que prioriza al individuo sobre cualquier autoridad. En otras palabras, en un país gobernado por sujetos sin autoridad central de gobierno. En realidad, se convierte en país sin gobierno que conduzca a sus habitantes hacia un destino común.

El Perú esta convertido (Dios quiera que sea temporalmente) en acracia porque la mayoría de los 33 millones de habitantes (que no son quechua hablantes) no está de acuerdo con el sistema impuesto por los comunistas. Ellos asaltaron el poder político en elecciones irregulares, por no decir fraudulentas, creando una mayoría ficticia, lo cual resulta en el descrédito del país y la desaprobación de la real mayoría del pueblo peruano.