Fitch rebaja la calificación del Perú

Foto de archivo del logo de Fitch Ratings en sus oficinas en Londres. Mar 3, 2016. REUTERS/Reinhard Krause/File Photo

Fitch precisó que “la volatilidad política se ha vuelto más pronunciada en los últimos años, incluida la destitución del Congreso en 2019 y el juicio político y la rápida rotación de presidentes en medio de movilizaciones cívicas durante noviembre de 2020, y la polarización continua sigue siendo un riesgo. Los cambios de política propugnados por el partido de izquierda Perú Libre, del cual el presidente es miembro, parecen estar en conflicto con el modelo económico abierto impulsado por la inversión y orientado al mercado. Una asamblea constitucional propuesta anteriormente parece ser una prioridad menor para la administración, aunque el partido Perú Libre continúa respaldando la idea”, indicó la calificadora de riesgo.  

S&P REVISA LA PERSPECTIVA DE PERÚ A NEGATIVA 

S&P Global Ratings revisó asimismo la perspectiva de las calificaciones soberanas de largo plazo del Perú, pasándolas de estables a negativas. “Confirmamos nuestras calificaciones de largo plazo en moneda extranjera de ‘BBB+’ y en moneda local de ‘A-’ del Perú, así como las calificaciones soberanas de corto plazo en moneda local y extranjera de ‘A-2′. La evaluación de riesgo de transferencia y convertibilidad (T&C) de Perú se mantiene en ‘A’”, indicó S&P.  

“Un entorno político fragmentado y un legado social difícil por la pandemia podrían pesar negativamente sobre las expectativas de crecimiento a mediano plazo del Perú y empeorar sus indicadores de deuda”, sentenció S&P. Según S&P, la perspectiva negativa refleja la posibilidad de “al menos una en tres” de que la firma baje la calificación del Perú en los siguientes seis a 24 meses “si los desafíos políticos, en medio de tensiones entre el poder ejecutivo y el Congreso contribuyen a un débil desempeño económico”. “La fragmentación política tras las recientes elecciones ha aumentado el riesgo de incertidumbre política y ha pesado sobre la confianza de los inversores”, precisa la agencia.  

Ya otra agencia calificadora, Moody’s, había rebajó la calificación del Perú pasándola de A3 a Baa1. En un escenario positivo, la calificadora indicó que podría revisar la perspectiva a estable durante los próximos dos años si una formulación de políticas estable y previsible y gestión económica eficaz mantienen la confianza de los inversores y las expectativas de crecimiento a mediano plazo.  

MEF  

Minutos después de que Fitch anunciara su revisión, el Ministerio de Economía emitió un comunicado. “A pesar de estos ajustes la calificación y perspectiva crediticia, el Perú se mantiene como BBB+ en la mayoría de agencias clasificadoras de riesgo y es el segundo país con mejor clasificación en la región”, señaló.  

El ministro de Economía, Pedro Francke, señaló en la comunicación que “la pandemia ha erosionado las cuentas fiscales de todos los países del mundo y en el caso de Perú las cuentas fiscales actuales son mucho mejores de las que teníamos el año pasado cuando Fitch y S&P ratificaron nuestra calificación crediticia. Definitivamente, ha habido una sobrerreacción al tema político que felizmente ya se ha estabilizado, por eso vemos una moderación continua del tipo de cambio, la recuperación de la bolsa de valores, un rebote de los indicadores de confianza y el rally en el mercado de bonos”. En el último año, como producto de la pandemia, Standard & Poor’s asignó perspectiva negativa al 33 % del total de países emergentes y en el caso de Fitch redujo la calificación crediticia al 32 % del total de países emergentes.