La bala de plata

Hemos visto a Waldemar Cerrón decir que no le van a dar la confianza al Gabinete de Mirtha Vásquez y esto puede ser interpretado de muchas maneras. Por un lado, como una guerra interna entre castillistas y cerronistas; otra interpretación es que se trata de una cortina de humo para distraer a la población mientras apoyan judicialmente a los Dinámicos del Centro y siguen adelante con su plan de imponer una nueva Constitución; una tercera interpretación es que quieren quemar la primera bala de plata para acelerar el cierre del Congreso. La pregunta es: ¿realmente se atreverá Pedro Castillo a cerrar el Congreso? Analicemos algunos aspectos:

-La colaboración militar: Este Gobierno aún no cumple 90 días y dudo mucho de que haya tenido el tiempo de amañar una cúpula militar que lo apoye en un proyecto dictatorial. Si bien es cierto que las Fuerzas Armadas hasta el momento no han dado la talla y se han comportado más al son del mandil rosado que al son del uniforme que viste, veo muy difícil que consigan el apoyo de los “verdes” para su proyecto chavista.

-El cambio de congresistas: Si bien en este Congreso se han destacado algunos “guerreros” como los  parlamentarios Chiabra y Chirinos, faltan viejos lobos como Mulder, Velasquez Quesquén, Martha Chávez, Bedoya, Lourdes Flores, etc, políticos con la cancha adecuada para darle una pelea a este gobierno comunista; sin olvidar que después del fraude que llevó a Castillo a la presidencia, lo más probable es que tanto Porky como la China llenen todas las mesas de personeros y Los Dinámicos del Centro vean reducida su representación a la mitad, es decir de 34 a 17 congresistas. El cambio de congresistas quitaría peso político a exponentes como Guillermo Bermejo y también les quitaría el dinero con el que los rojos están haciendo campaña a favor de la nueva Constitución. Y no olvidemos que la reducción de congresistas de Perú Libre haría más fácil la vacancia presidencial, pues tengan por seguro que en nuevas elecciones congresales y con personeros en todas las mesas se obtendrán más legisladores para los 87 votos requeridos en pos de vacar al Presidente.

Un escenario interesante sería si Keiko Fujimori se decidiera a postular al Congreso, pues con inmunidad parlamentaria tendrían que condenarla en dos instancias para poder meterla presa (como en el caso del general Donayre), sin perjuicio de lo que su bancada y aliados podrían hacer para defenderla.

En conclusión, mi opinión es que aprueben por insistencia la ley que interpreta la cuestión de confianza y censuren al gabinete Vásquez. Pedro Castillo no se va a atrever a cerrar el Congreso, pues sabe que en nuevas elecciones los nuevos parlamentarios no demorarán ni un mes en vacarlo.

Es el momento adecuado para salir con la pierna en alto y de un solo “lapo” quitarle la mañosería a los Dinámicos del Centro.