“Imágenes revelan corrosión en tubos que se desprendieron”

Sostiene “Ojo Público” sobre el derrame de Repsol

El medio digital Ojo Público publicó fotografías que muestran aparente corrosión en los tubos del sistema submarino del terminal en la refinería de La Pampilla, llamado el PLEM, por sus siglas en inglés. Las imágenes forman parte de la actual investigación fiscal y muestran oxidación en dos tubos de acero que se desprendieron. Los siguientes son extracto de lo publica.  

Tres especialistas nacionales e internacionales analizaron las fotos y señalaron que hubo “falta de mantenimiento”. “Estaban oxidadas… y se han desgarrado,” sostiene Jorge Filinich, perito naval. Las piezas rotas serán enviadas al laboratorio para un análisis técnico, según fuentes de Ojo Público. Solo un análisis físico podría determinar el grado de corrosión de las tuberías. Bill Mott, ingeniero senior en corrosión en Alaska, señaló que la parte donde ocurrió la rotura “parece estar bastante fuertemente corroída… queda claro que se había deteriorado”. Juan Caballero, especialista en corrosión y análisis de fallas, sostuvo que los parches que se ven en el exterior de los tubos muestran un fuerte retiro de la capa de “recubrimiento” que los protege. “Cuando tu sistema de recubrimiento… se pierde, de forma inmediata empieza el proceso de corrosión”, explica.  

Repsol no negó la autenticidad de las fotos, pero negó que haya habido falta de mantenimiento. “El PLEM se encontraba en óptimas condiciones y ello ha sido constatado por las autoridades”, declaró la empresa en comunicado. “Solo una fuerza extraordinaria ha sido capaz de ocasionar su ruptura”, añade. 

Las piezas que se rompieron conectaban las mangueras del buque italiano Mare Doricum al PLEM, 18 metros bajo mar. Desde aquí se transporta el crudo bombeado hacia arriba, a la refinería en tierra, por un ducto de 4.5 kilómetros capaz de contener 16.600 barriles de crudo. 

Durante el oleaje anómalo, los cables de amarre de una de las cinco boyas que fijaban el buque en su posición se partieron, y los dos tubos de conexión—de unos 51 centímetros de diámetro—se desprendieron del cuerpo del PLEM. Al romperse, dejaron dos huecos en el PLEM, ocasionando el bombeo de crudo directo al mar a través de las mangueras del buque y la fuga de crudo en el ducto que va a la refinería. 

El PLEM en el terminal 2, donde ocurrió el derrame, fue fabricado e instalado en 2013 bajo la supervisión de Osinergmin, la entidad estatal que también se debe encargar de verificar los trabajos de mantenimiento y la inspección regular de los equipos. La reguladora mencionó que en las inspecciones usando ultrasonido arrojaron resultados “satisfactorios” en 2019 y 2020. También explicó que una prueba hidrostática al sistema –que mete presión para detectar fugas– se realizó días antes del derrame, en enero, y dio resultados “conformes.” “Si se da o no un hecho anómalo… de una fuerza tal que hace que se rompa en el PLEM los dos (tubos de conexión), eso no lo prevé ninguna supervisión”, dijo el viernes el presidente de Osinergmin, Jaime Mendoza, a una Comisión del Congreso. 

El capitán del buque Mare Doricum, por su parte, reconoce que se registró un oleaje anómalo. En cartas de protesta, acusó a la refinería de no contar con una barrera de contención suficientemente larga para contener la mancha de crudo en el mar y de no informar al buque cuánto crudo había ingresado a la refinería tras el derrame. 

“Ese PLEM estuvo sumergido en el agua 30 años”, dijo Filinich. “La plancha se adelgazó tanto que parecía una hoja de papel”. 

Un acoplamiento “breakaway,” se desconecta en el evento de movimientos violentos. En el caso del derrame de Repsol no queda claro si había algún tipo de válvulas de seguridad puestas en las mangueras durante la descarga, o cuánto tiempo se estuvo bombeando petróleo al mar. Preguntados sobre las mangueras, Osinergmin se limitó a decir que “la normativa en vigencia no establece obligatoriedad de válvulas” en las mangueras. Según el manual técnico de la refinería, el terminal 2 contaba con “válvulas mariposa” en las mangueras, pero no hay mención de acoplamientos breakaway que sí tenía el terminal 3 de la refinería. 

Tampoco queda claro cuándo y cómo se cerró el crudo dentro del ducto de 4.5 kilómetros. El fiscal Tapia dijo en sus declaraciones que parecía que la fuga de crudo del terminal seguía hasta el día siguiente del derrame. Osinergmin dijo que la empresa logró recuperar 14,400 barriles de crudo del ducto con una máquina succionadora desde la refinería, y la semana pasada dijo que supervisó labores para recuperar unos 2,200 barriles que aun quedaba al interior del ducto. 

REPSOL RECLAMA A LOS  PROPIETARIOS DEL BUQUE   
Repsol ha presentado una reclamación a los propietarios del buque Mare Doricum y sus aseguradoras, por la cobertura de los daños ocasionados por el vertido. 
El presidente de Repsol Perú, Jaime Fernández-Cuesta, dijo el viernes a la Comisión del Congreso que “la posición nuestra es que esta rotura, este derrame, se ha producido por un movimiento anómalo del buque”. 

MODESTO MONTOYA: “REPSOL DEBE RESTABLECER  CONDICIONES ANTERIORES AL DERRAME” 
El ministro del Ambiente, Modesto Montoya, dijo que corresponde que Repsol restablezca las condiciones que había antes del derrame. Según sostuvo, avanza lentamente la limpieza de  playas, y que se ha comprobado que Repsol no ha retirado la espuma blanca que se ha formado en zonas, producto de la interacción del petróleo con el agua. 

Mencionó que la limpieza de playas registra un avance del 70%, pero esto sin contar la contaminación del fondo del mar. Estimó que se habrá retirado unos 2,000 barriles de petróleo del litoral, pero lo derramado se acerca a los 11,000 barriles. 

Expresó su preocupación de que Repsol “busque desentenderse de su responsabilidad”. “Están buscando razones, pretextos, para mostrar que no son culpables de esa espuma”, dijo el ministro. 
El congresista Edward Málaga (Partido Morado) solicitó al despacho del ministro Montoya hacer público el informe de la misión de expertos enviada por la ONU a evaluar el derrame. 

EXPERTO DE REPSOL: “OPERACIONES  EN EL MAR SON EFICACES” 

Edward Owens, experto internacional en derrames de petróleo en litorales respaldó el cronograma de limpieza de mar y playas presentado por Repsol. Owens colabora con Repsol en la planificación y la organización de la limpieza como parte de un equipo de la empresa Lamor integrado al Centro de Control de la Emergencia en la Refinería la Pampilla. 

“Se están utilizando las mismas técnicas que hemos empleado en otras zonas”, dice Owens y destaca que las operaciones son eficaces. 

doRepsol informó el jueves que la limpieza del mar y las playas ha avanza en un 56% y estimó que la primera etapa de los trabajos culminará en febrero. Una vez se complete esta fase, que incluye altamar y playas, la empresa espera que en marzo se avance en las zonas de acantilado. En la limpieza, Repsol tuvo el soporte de Lamor, Oil Spill Response Limited y ERM (Environmental Resources Management), y el científico peruano Marino Morikawa.