Bloomberg sobre el Perú: “Menor inflación de julio no es un alivio”

Inflación subyacente pasó de 4.9% a 5.35%. Los precios de transporte, restaurantes y hoteles fueron los que más subieron fuera del grupo de energía y alimentos en julio.

La inflación anualizada en Lima habría empezado a ceder a julio de este 2022 luego de cerrar el mes en 8,74%, menos que el 8,81% del mes anterior. Pero a pesar de que se vio una menor incidencia de algunos productos en el índice de precios al consumidor (IPC) del séptimo mes del año, para Felipe Hernandez, de Bloomberg Economics, la noticia no necesariamente supone un alivio.

Hernandez apuntó que el descenso general de la inflación peruana se debió sobre todo a un efecto de base estadística -la comparación del IPC con la cifra del mismo mes del año anterior- y remarcó que el resultado fue superior al esperado por los analistas. Pero un punto clave es lo que viene ocurriendo con la inflación subyacente; aquella que no considera los componentes de alimentos ni energía.

De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el IPC excluyendo los alimentos y la energía subió un 0,74% intermensual, mientras que en junio este indicador subió 0,86% y en mayo subió 0,60%. Así, según Bloomberg Economics la inflación subyacente subió al 5,35% desde el 4,90% anterior.

La inflación de los alimentos probablemente prolongará su tendencia al alza, en consonancia con el aumento de los costes, las nuevas perturbaciones de la oferta y la subida de los precios mundiales de los productos básicos.

Para Hernandez, los datos de inflación de Perú en la actualidad apuntan a un aumento generalizado de los precios que iría más allá de la presión alcista adicional sobre el alza del costo en los alimentos y combustibles. En esa línea, consideró que hay evidencia de que el impacto de las perturbaciones de la oferta se está extendiendo a los precios de otros bienes y servicios locales.

Mientras tanto los precios de los alimentos subieron un 1,56% intermensual, luego de haber subido un 1,88% en junio; y los precios de la energía subieron un 0,73% respecto al mes anterior. “El resultado estuvo en consonancia con la decisión del gobierno de no prorrogar las exenciones fiscales sobre los precios de los combustibles que expiraron en julio. La inflación de la energía bajó al 19,5% desde el 23,2% debido a la comparación interanual”, puntualizó Hernández.

¿BCR CON ATRASO?

Hernandez apuntó que el resultado de la inflación anual a julio fue superior al consenso de los analistas. El consenso de Bloomberg apuntaba a un dato de 8,42% y la previsión de Bloomberg Economics era de 8,65%.

Esto respalda nuestras expectativas de continuas subidas de los tipos de interés este año y la preocupación de que el Banco Central de Reserva (BCR) se esté quedando atrás”, añadió el economista.