Percepciones: mudanza de la estatua

N.B.1.- Es necesario para resarcir nuestra propia historia que la estatua o monumento a Bolívar, sita en el frontis de nuestro Palacio de las Leyes, sea removida del lugar. Puede trasladarse a la plaza que lleva su nombre o al lugar que se designe, tal cual se hizo con el fundador de Lima, Don Francisco Pizarro, a quien de su lugar original se llevó al Museo de la Muralla.

Esa estatua de Bolívar representa al primer alto funcionario que violó nuestras leyes promulgadas por el primer Congreso de la República creado por el Gral. San Martin. Bolívar (después de separar Guayaquil del Perú en 1822, como ya sabemos) se autoproclamó “presidente vitalicio” hasta que la recién fundada Corte Suprema, presidida por uno de los Vidaurre, y el Congreso lo desaforaron y deportaron a Colombia (1829) donde murió al año siguiente (1830) a los 47 años de edad. Si es que hubiera vivido más tiempo el daño al Perú hubiese sido inconmensurable.

N.B.2.- Los comunistas peruanos, todos de cerebro reducido a la ignorancia, más los comunistas cubanos, viviendo en una isla-país miserable desde hace 60 años, además de los gángster del Foro  de Lula Da Silva y del Grupo de Puebla mexicano, presidido por AMLO, han decidido envenenar políticamente a nuestra gran nación rectora durante siglos del día a día sudamericano con el fin de que los demás sientan el peso político de la izquierda, del que nadie se puede zafar, a pesar que nuestro país ha dominado siempre el escenario durante el siglo 20, cuando ni agentes de la URSS lograron doblegarnos.

Por seguridad ante tanto desquiciado en el Sur sería recomendable que los inversionistas peruanos traigan sus negocios establecidos y los posibles nuevos al norte del país, en previsión de cualquier abuso que se les ocurra hacer a los comunistas. En los departamentos de la costa que también tienen sierra crece todo lo que se siembra al sur (según me han comentado quienes están haciéndolo) excepto cebolla roja y la Stevia cusqueña. La industria avícola y la de carnes produce en cualquier lugar.

También se está viendo y viviendo en Cusco que la estupenda industria del turismo ha desaparecido. Recuperarla (al igual que en otros departamentos del sur) tomará muchos años mientras los comunistas sigan engañando a la población sin educación desde la época del general rojo Velasco Alvarado.

En consecuencia, sería dable traer a la costa los trenes con rieles y todo, más servicios. En este caso sería muy rentable iniciar el Ferrocarril longitudinal de la Costa, por el Norte hasta Guayaquil (en convenio con Ecuador) y por el Sur ampliando el Tacna-Arica para llegar hasta Santiago.

Se deben seguir buscando muchas soluciones sin la participación del comunismo local y del internacional.